martes, noviembre 14, 2006

Kárate a muerte en el Aula del Mar

Este verano fuí testigo de un conato de pelea de los más estupidos que he visto, todo sea dicho, he visto los suficientes como para comparar. Para mi, el incidente completo fué una prueba de como un situación en apariencia normal, puede torcerse mucho por culpa del exceso de ego de unos y de otros.

Pasó mientras estuve haciendo las prácticas en verano, a la redacción llegó un fax proveniente del Centro de Recuperación de Especies Protegidas del Aula del Mar e informaba de que había llegado a sus instalaciones una cría herida de foca de casco, una especie nativa del polo norte que no es en absoluto frecuente que acabe en nuestras costas. Como no hacía mucho habían encontrado también una cría de delfín y yo me encargue del reportaje, me mandaron a mi para cubrir la noticia.

Había bastante gente allí para algo que pese a que no deja de ser inusual, jamás va a ganarse una portada, estaban incluso los reporteros de Andalucía directo, gente del Sur, del Málaga Hoy y yo por parte de La Opinión. El animal estaba en un patio, descansando en una piscina de poca profundidad, sobre una falsa roca que le servía de apoyo. Un cordón de seguridad restringía el paso y Jesús Bellido, el biólogo al cargo atendía a la prensa, sin embargo se veía que estaba inquieto porque no esperaba tanta afluencia de gente. La zona no era muy grande y entre cámaras, reporteros y fotógrafos debía haber unas 12 personas.

En un momento dado mientras grababan al animal para la televisión, un fotógrafo pidió permiso al biólogo para pasar el cordón y tomar fotos del animal. Se lo dió, pero la verdad, cuando lo hizo estaba hablando con un reportero y no pareció darse cuenta de para que estaba dando su consentimiento. Cuando reparó en que ya había varias personas cerca del animal, le pidió al fotógrafo que saliera y este reaccionó con un enfado monumental, gritándo y soltando improperios. Ambos estuvieron a punto de llegar a las manos, pero afortunadamente se calmaron tras una discusión bastante fuerte. El fotógrafo se retiró detrás del cordón, aún furibundo, pero al menos callado.

Pero claro, no podía quedar así la cosa. Un colaborador del centro con aspecto de haberse levantado ese día con ganas de joder a alguien se acercó al fotógrafo y le increpó "Es que no has visto el cartel de prohibido el paso".Hay gente por ahí que le gustan las broncas y este parece que no se quedó contento con la primera. Los insultos volaron por todos los lados y los gritos tambien. Para colmo, yo intentaba calmar los ánimos y el fótógrafo que venía conmigo se puso de lado de su compañero de gremio en la discusión, lo que lo ponía todo más dificl. Hizo falta que varias personas nos interpusiéramos para que la situación no acabara en una pelea a puñetazo sucio.

Al final la tranquilidad se impuso, pero la tensión se cortaba con un cuchillo. Hice mis preguntas y me fuí. Pensando en que si por esta tontería se rganizaba este cirio, no es de extrañar que nos matemos por el petróleo. Un saludo

El reportaje está en la edición digital de La Opinión de Málaga, es de julio, pero no me deja poner el enlace directo, si os interesa leerlo, buscad en la hemeroteca desde la página web

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias a Dios, un post normal sin esa repugnante foto, por favor!!


Pues vaya buen rollito que hay en el gremio eh! Me reveré V de Vendetta y me llevaré algunos cuchillos a estos sitios, por si acaso......