lunes, septiembre 28, 2009

The ABC CHRONICLES: It ain't over 'til the fat lady sings

Recojo el guante lanzado por el lojeño inquieto. Te vas a cagar, Josele.

Niño C levanta su mojito de litro en alto. -En un tiempo donde no hay tiempo, en un lugar que no es un lugar brindo con vosotros por los días que no volveran, pues se han ido para siempre-

Niño B: ¿De que habla el abuelo? ¿No encuentra el Iniston?

Niño A: Niemand weten...

Niño B: ¿Lo que?

Niño A: Nada, nada, chorradas mías. A ver Niño c, explícate. ¿A que viene ese brindis tan slecht?Estamos en feria, alegría, tetas y culos!

Niño B: Es redundante lo de alegría, las tetas y culos ya implican eso mismo, añado.

Niño C: Que grandes verdades, teneis razón. Pero estoy triste. ¿Qué fué de nuestros blogs? he visto cosas que vosotros recordareis, He visto entradas sobre la lengua negra de mordor que hacían partirse el pecho, He leido a Jarbas mientras se retocía de dolor ante la crítica, He visto esperanzas becarias caer y levantarse...Todas estas entradas se perderan, como los libros que le prestas al Cuti.

Niño A: Y la teoría de las fichas y los relatos paranoicos de B y mis anécdotas extranjerizantes...¿Qué es lo que ha pasado? Bueno, que os ha pasado a vosotros, que yo mas que menos, siempre he seguido...Lo digo sin mala intención, pero con ánimo de joder.

Niño B: Facebook, facebook ha pasado.

Niño C: si, en parte eso. We are fashion slaves.

Niño A. Lo que sois es muy putas para la edad que teneis.

Niño B: Amen a eso hermano

Niño C: Ten esperanza A, la vida son ciclos.

Niño A: Que manera de dar largas...Anda, acabémonos estos mojitos y vamos, vamos a la siguiente ronda.

Niño C: Ciego Siempre, botellón de passport!

Niño B: (Por teléfono) Si, cariño, ya mismo llegamos, no no no,tranquila. Si si si, venga, hasta ahora.

miércoles, septiembre 23, 2009

Landismo 2.0

Ayer llegaron a Málaga las hordas de invasores nórdicos, cuatro cruceros con más de 7000 personas en total tomaron la ciudad con escasa resistencia de la población autóctona. Yo, que aún tengo un mínimo instinto periodístico, me fuí a darme una vuelta a ver a estos vikingos postmodernos en acción.





El vello no es bello

Es un mito el que las mujeres de los paises nórdicos no se depilen las axilas. Seguramente un bulo extendido por la ciudadanía española de género femenino, temerosas de que tremedas rubias de costumbres liberales les quitasen los novios, porque aunque éramos bajitos, renegridos, calvos y machistas, también éramos lo único que había.

En realidad, había despejado este mito tras largas tardes y noches por los bares de Pedregalejo, pero nunca está de más comprobarlo empíricamente observando a mujeres que vienen no vestidas para matar, si no a darse un paseito y saquear el Zara.

Me gusta así, puede que sea hipócrita que exija la depilación en la mujer, siendo como soy yo el primo perdido del Capitán Cavernícola. Es una de las trampas culturales en las que he caido y creo que no voy a salir de ella.



Higlanders

Uno de los hitos de la revolución sexual ocurrió cuando las mujeres empezaron a ponerse pantalones. Hoy nadie lo va a ver extraño, pero el caso contrario, un hombre con falda es algo más complicado, quizás en Escocia no sea tan raro.
De nuevo es una cuestión de moda. quien sabe, quizás dentro de 30 años sea lo habitual. Probablemente en ese momento yo sea uno de esos carcamales que se aferren al pantalón, como los viejos que se ven hoy día que llevan boina y chaqueta de pana hasta en verano.

A cubierto

Verano finalizado,temperaturas en descenso. Se acaba lenta pero inexorablemente la temporada de tirantes y faldas cortas. Mal, porque la vista ya no se alegra tanto, bien porque a ver si así los kinkorros se ponen ya camiseta.

Me encanta esta ciudad, tiene cada cosa.

sábado, septiembre 19, 2009

19/09/09

Enhorabuena por 11ª vez aquel médico que en el 98 me dió de seis meses a un año de vida, chúpate esa.

Por lo demas, recortando la distancia hasta los treinta, felicidades para mi.

viernes, septiembre 18, 2009

アベック!

アフターサービス:

~チック ティック , チンキ チューハイ 酎ハイ. ダブル ダブる ダ

ウンロードオンリーメンバー.

デコレーションケーキデリバリーヘルス, ドクター ストップ. エネルギッシュ!!!!



ファッションヘルス, フリーダイアル, フリーダイヤル.

ファンタジック...





Y dicho esto, me quedo mucho más tranquilo.

lunes, septiembre 14, 2009

Saturaciones

Entro a un ascensor, rápidamente me doy cuenta de un curioso detalle, Tiene un televisor. Como cruce limoneti-perchelero-trianero (33%) que soy, a mi estas cosas todavía me sorprenden, seguro que no es tan raro pero para mi es algo nuevo.

Tienen sintonizada Bloomberg, alzas, bajas...Fusiones, ventas, quiebras. Vale, estamos en un edificio donde se hace mucho negocio, pero solo tiene 5 plantas. ¿De verdad alguien necesita saber las cotización de la empresa nacional de pistachos iraníes en el tiempo que tarda en bajar a echarse un piti? Se ve que si, que preguntas de gilipollas que tengo.





Más adelante, paso a comprar al cherokee. Atiendo al hilo musical porque es que, válgame Paco, no hay ni una sola MILF que observar, esto ya no es lo que era. La música es una versión instrumental de Smell like teen spirit. Courtney, le mataste y te libraste del talego, pero por favor, deja de ceder los derechos de sus canciones.

Hay demasiado rock, pop y rap en las calles. No puedes ir a ningún lado sin escuchar música moderna, no puedes encender la tele sin curzarte con algún programa de tolais saltimbanquis hace falta rebelarse.

Por eso yo ahora escucho música clásica. Y además la pongo bajita!




Por enésima vez tengo un rayón blanco en la puerta izquierda de la tostadora veloz. Me se mejor como trabaja la aseguradora de mi vecina de plaza de aparcamiento que la mía y si guardara las notas que me deja, no tendría que comprar folios.


Con todo deja la nota, quizás otros no lo harían. Aunque sospecho que tiene que ver con el hecho de que la primera vez que lo hizo, yo estaba aún en el coche y ya la tengo fichada. Me saca de quicio ¿Que haría Nick Slaughter en esta situación? Tirásela, claro, pero no todo en esta vida se resuelve con sexo...
Ojalá






lunes, agosto 31, 2009

Fundidos en negro


Hay momentos en la vida que marcan hitos. Éxitos que permanecen en la memoria durante largo tiempo. Son como finales felices de películas americanas.
Pero la vida al contrario que el cine prosigue y después del momento de felicidad culminante no hay un fundido en negro seguido de unos créditos, hay que seguir tirando para delante y marcándose nuevos objetivos.

¿Qué pasaría si el cine también fuese asi? Quizás descubriésemos que los finales felices son tan solo cuestión de donde poner un fundido en negro.

Ejemplo 1: Los Goonies



Nuestros pequeños héroes ven cumplidos sus sueños. Mamma Fratelli y sus dos retoños son detenidos por al policía, las joyas obtenidas durante la aventura permitiran salvar el hogar de la pandilla y Slot ha encontrado un nuevo hogar con Gordi donde será feliz y comerá chocolatinas.


De pronto, un agente del FBI aparece entre la multitud. Lleva semanas persiguiendo a los Fratelli en relación con sus nactividades de falsificación de moneda. Cabreado porque le han fastidiado su investigación (secuestro e intento de asesinato tienen una pena menor en EEUU que falsificar dinero) decide amargarle la fiesta a los goonies y a sus padres. El agente les recuerda que según la ley federal, los tesoros y artefactos arqueológicos son propiedad del estado y que a ellos les corresponde solo una recompensa del 10% por haberlos encontrado. Lo que les deja una cantidad insuficiente para salvar sus preciados hogares.

Desde la cubierta del Infierno, la calavera del Willie el tuerto contempla las olas sin inmutarse, incluso tras ownear a otros tolais hasta después de muerto.

Ejemplo 2: La historia interminable


Bastian ha tenido éxito, al gritar el nuevo nombre de la emperatriz infantil consigue devolver a su esplendor a la tierra Mágica de Fantasía. Poco después, recaba la ayuda de Falkor, el dragón de la suerte, para que le de un susto a los abusones que le tienen breado en el patio del insti.

Sale volando tras a ellos montado en su enorme y peludo amigo, pero la diversión se torna en horror cuando Falkor, motivado por un hambre ultraterrena se come vivos a los matones, dejando restos de sangre y tripas por todas partes, incluido encima de nuestro aterrorizado protagonista.

Falkor se marcha antes de que haya otros testigo y cuando llega la policía, Bastian solo puede decir "Lo hizo mi dragón". Nuestro protagonista pasa el resto de su vida encerrado en una cámara acolchada y viendo aún más dragones gracias a las simpáticas pastillas que le receta su psiquiatra.

Por su parte, Falkor se dedicó a irse de fiesta con Atreyu en Las Vegas (para eso es un dragón de la suerte) tomando peyote como si fuesen conguitos y cepillándose a las nativas, todo esto mientras esnifa coca sobre fotografías de Hunter S. Thompson.

Ejemplo 3: Cortocircuito 2

Johnny 5, nuestro adorable robot consigue al fin ser declarado un ciudadano más de los estados unidos y en celebración se chapa el cuerpo con oro. Un año después se arrepiente, ya que al dejar de ser un objeto tiene que pagar los impuestos por sus propiedades, que incluyen unos 125 kilos de oro con los que se ha forrado el cuerpo. Como es lógico, le sale a pagar una burrada cada vez que hace la declaración de la renta.

Poco a poco Johnny 5 se va empobreciendo y para copar con el stress se hace adicto a las descargas electrónicas. Su dependencia le aparta de sus amigos y en el siglo 21, se ve obligado a recurrir a la prostitución para pagarse el lubricante. Tras instalarse unos periféricos para simular las relaciones sexuales (es decir, tras pegarse una vagina en lata al culo con cinta aislante y ponerse unos labios rojos de coña y una peluca rubia) comienza a anunciarse en los periódicos como "Juanita, insaciable, incansable". Cuando la gente le señala algo sobre su apariencia, indica que se debe a que es de Wisconsin. (Almogía en el doblaje español)

Se vuelve a forrar en cuestión de semanas, pero se siente sucio.

Otro día, más iconos destrozados. Un saludo!

sábado, agosto 22, 2009

Sobre sueños



Todo el mundo quiere algo. Yo ayer soñé que conducía y conducía y conducía...


Un Spider rojo, eso es un coche joder. Dustin Hoffman tenía uno del modelo Duetto en el Graduado.

Una vez conducí uno en la realidad, pero apenas unos pocos kilómetros y era negro, no rojo. No es lo mismo, los coches italianos tienen que ser rojos si no, no tienen más estilo que un Volvo o un Opel.


Gogo Yubari destripa a un tipo en Kill Bill que le está dando la tabarra con los coches italianos. Yo también lo hubiera hecho. Aquel individuo no paraba de hablar de Ferrari, esa mierda es para nuevos ricos con ganas de impresionar putones en la salida de las discotecas. Los de Maranello tienen sus méritos que no les niego, pero no tienen ni un solo puto automobile que evoque en mi la décima parte de emociones que el spider.


Nick Slaughter tenía uno, rojo. Al que amaba más que sus camisas hawaiianas. ¿Quién no querría ser un detective privado que se lleva de calle a todas las zumbonas de la isla mientras conduce un deportivo? Esto fue antes del reguetton y los emos. En los 90´s teníamos esas fantasías, éramos asi de extraños.

En cualquier caso, cuando me despierto, me subo en mi tostadora veloz y soy moderadamente feliz, la felicidad completa es lo peor que podría pasaros.


Os estancaríais, os aburriríais.


Un saludo.

FERIAH ´09: Soluciones de compromiso


viernes, julio 31, 2009

Francotirador (III)

Después de un tiempo a cubierto, tras asegurarse de que no había más feos por la zona, Sniper se puso en marcha. Caminó hasta el centro comercial que estaba buscando, en el debía quedar una farmacia que aún no estaba saqueada. O al menos eso esperaban en la comunidad, sin duda los medicaméntos estarían ya caducados, pero los cerebritos quizás aún pudiesen sacar algo de provecho de ellos.


Había mucha gente enferma en su hogar. No era el virus, hacía unos años que nadie de la comunidad lo contría, eran otras dolencias más comunes, enemigas mucho más viejas de la existencia humana

Sniper, cuando era joven jamás había conocido a nadie que muriese por una diarrea o que se contagiese de tifus. Las enfermedades eran algo que se curaba en el hospital. Hasta el cáncer podía curarse.


Eso había cambiado, tras un breve periodo de domesticación por la medicina moderna, virus y bacterias habían vuelto, en ocasiones más peligrosos que antes, pues se habían vuelto resistentes a los tratamientos.


La entrada al centro comercial estaba completamente atrancada y plagada de barricadas, producto de los primeros días del pánico, cuando cientos o quizás miles de personas se encerraron en estos lugares con al esperanza de aguantar allí hasta que llegase ayuda.

Sin saberlo, llevaban el virus con ellos y muchos cambiaron estando ya dentro, esparciendo la plaga aún más y causando horribles masacres.


El lo sabía, estuvo en una de ellas, lo llevaron sus padres. En aquel momento parecía algo lógico, asegurar una zona abastecida y aguantar. Por aquel entonces nadie sabía que el virus tenía un period de incubación largo y que muchos infectados no daban muestras de estar enfermos hasta pocas horas antes de colapsarse y cambiar.


Decidió entrar por el garaje, había un aceso en la última planta y esperaba que estuviese menos fortificado, retirar los escombros y las trincheras de la entrada era imposible para un único hombre. Tendría que escalar más de 20 metros de pared, por suerte los daños que tenía le provehían de excelentes asideros, entre eso y su equipo de escalada no tuvo problemas.


llegó al último piso del garage del centro comercial, en ese momento le pitaban mucho los oidos, no era por el esfuerzo, era una mala sensación y había aprendido a hacerles caso, se echó al suelo. Una bala destinada a sus tripas se perdió en el aire, rodó hasta ponerse a cubierto tras la chamuscada carrocería de una furgoneta.


Con la adrenalina bombeando en sus venas, se preparó para correr hasta la siguiente cobertura, tenía localizada la zona aproximada desde donde había venido el tiro, si tenía suerte, quizás...

sábado, julio 25, 2009

Metahumanos (III)

Se que he tardado mucho en continuar los relatos, asi que dejo los links a la primera y segunda parte, por si alguien quiere recordarlos.





Un saludo.



Volk se encontraba ya lejos del almacén cuando un agente entró en la habitación donde le habían entregado el dossier con la información de su objetivo. El hombre enjuto le miró y le preguntó:


-¿Y bien?-


El agente más joven le negó con la cabeza -No ha cogido ni una pieza del equipo Sr. Doe, no podremos trazear su rastro a menos que pongamos equipos de vigilancia directa-


Hágalo. Respondió el hombre enjuto, el Sr. Doe. Podría parecer que seguir el rastro de una mole de 7 pies de alto y 250 libras debería ser fácil, al menos destaca entre las multitudes, pero Doe sabía que no era el caso. Las facultades especiales de Volk lo hacía todo mucho más difícil. Un sistema de vigilancia basado en el ojo humano no servía en esta situación. Aún así envió a los equipos, puesto que no tenía nada que perder.


Encendió un cigarro y despidió al agente más joven. Estaba muy cabreado. Todo este asunto del proyecto M. llevaba dando vueltas desde que entro en la agencia, a el nunca le había gustado, le parecía un riesgo y cuando las cosas se salieron de madre en el 01 aunque sintió pena por las víctimas, principalmente sintió satisfacción porque se demostraba su punto de vista. Después de esto la agencia adoptó la política de dejar tranquilos a los Metas que no cometiesen actos delictivos reincidentes, como este tipo Volk, que se contentó con perderse en mitad de la nada, Odiaba tener que recurrir a el,pero sabía que no podía hacer otra cosa.





Germaine miraba a los ojos al tipo que acababa de sentarse en la cafetería, algo en el le resultaba amenazador.

Germaine era feliz, después de algunos años malos ahora se consideraba en la cúspide de la vida. Tenía su propio negocio, una pequeña cadena local de cafeterías. Era cierto que el dinero que usó para empezar el negocio provenía de dinero que había obtenido ilegalmente usando su don especial, pero estaba orgulloso de que desde entonces todo cuanto había echo era legal o al menos no había cometido ninguna irregularidad que sus competidores no hiciesen también.

Le gustaba pasarse por sus cafeterías, matener el contacto directo con los gerentes al cargo e incluso a veces servía algún cafe. Pensaba que nadie mejor que el para vigila que las cosas estuviesen marchando bien y que nadie metía la mano en la caja. llevaba una buena vida, se había casado con una ex modelo (que una vez salió en un reportaje de bikinis en sports ilustrated) y tenía tres coches y varios apartamentos. Los niños ya vendrían con el tiempo, de momento tenía un golden retriever y un par de chihuahuas que su mujer adoraba.


Ultimamente sin embargo no estaba tranquilo, la gente como el nunca pueden estarlo aunque quieran, había notado equipos de vigilancia que le seguía, seguramente de la agencia. Llevaban un mes mas o menos pero no se le habían aproximado aún. Germaine ultimamente llevaba una pistola encima, por si las moscas.


Por eso cuando entró aquel tipo y se sentó se le erizó el vello de la nuca, intentó usar su don con el, pero su mente estaba completamente cerrada, repetía constantemente algo, creando una barrera que cerraba el acceso a sus pensamientos más profundos. Se fijó en lo que decía aunque no lo entendía bien pero sonaba como alguién que ya conocía. Se acercó a la mesa, el tipo le habló, dando voz a las palabras que no cesaba de repetir en su mente.


Здравствуйте, мой товарищ


Germaine suspiro y contestó: Volk, jodido cabrón, algún día deberías elegir una puta cara y quedarte con ella el resto de tu vida, nos facilitarías las cosas a los demás.

domingo, mayo 03, 2009

Rock and roll is Undead (II)

Cómo he tardado bastante en poner la segunda parte, aquí va un link a la primera, para que nadie al que le interese esto se pierda mucho...

Perséfone escuchaba música en su mp3 mientras descansaba los ojos sentada en un sofá. Le quedaban aún cuatro horas aún para terminar su turno en urgencias. La noche había sido especialmente dura hoy, había perdido a un paciente. Un chico de unos 17 años que había tenido un accidente conduciendo borracho.

Tan sólo quería irse a casa, ducharse y dormir.

De pronto, un compañero le tocó en el hombro, una nueva emergencia. Se levantó corriendo y llegó justo a tiempo para ver como entraba el paciente que esperaban:

Herida de bala no letal en el estómago y traumatismo craneoencefálico. posiblemente de la caída. Al parecer perdió la consciencia. Está casi desangrado, no se nos ha parado en el camino de milagro.

Dijo el conductor de la ambulancia.

Perséfone comenzó a dirigir a su equipo con la precisión acostumbrada, olvidado ya el fracaso con el chico de antes. No iba a dejar que un mal momento arruinase su concentración y costase la vida a aquel tipo.Sólo cuando tras varios minutos, el paciente estuvo fuera de peligro inmediato, se dio cuenta.

Anda, si este tipo es famoso! Exclamó. Uno de sus compañeros le confirmó quien era su paciente. Orph. Un cantante de rock bastante conocido, aquello le sirvió como anécdota que contar a sus amigos cuando quedaban para tomar unas copas.



Un tiempo después estaba en su apartamento, era su día libre. Llamaba por enésima vez a su novio o más bien ex, porque repentinamente había dejado de contestar sus llamadas desde hace días. Así que se levantó y le dio una paliza a su saco de boxeo para descargar la frustración.

Sonó el teléfono y se abalanzó sobre el, saltando por encima del sofá. Cuando descolgó no pudo evitar hacer un comentario sarcástico sin siquiera mirar el número : ¿Qué pasa, no hay teléfonos en Hoboken o es que has encontrado una zorra que la chupa mejor que yo?

Una voz que no era la de su novio le contestó con tonos de burla No se que pasa en Hoboken con los teléfonos y la verdad es que no tengo el placer de saber como la chupas.

Se quedó sin habla unos segundos, luego pregunto: ¿Quién eres?

Pues me llamo Orph y hace un mes estuve en tus manos, me salvaste la vida y quisera quedar contigo para agradecértelo.

JODER! Contestó Perséfone.

lunes, abril 27, 2009

El saber no ocupa lugar...

...Pero lo que es pesar, pesa un huevo. Hoy, sobre la 9:45 p.m, catacrok!




Cago en la leche...

domingo, abril 26, 2009

Francotirador (II)

Johnny estaba hambriento así que dejó de fingir que dormía. Anoche los chicos y el habían capturado a un carroñero solitario. Un imbécil que se aventuró demasiado en el interior de las ruinas. Cada vez se encontraban con más de estos desesperados a medida que los recursos que saquear se iban agotando en las afueras.

Eran buenos tiempos, gracias al flujo constante de imbéciles que les llegaba, desde hacía meses Johnny podía comer casi todos los días y con el estómago lleno, todo el mundo en la banda estaba mucho más contento y se evitaban las peleas.

Se levantó cuidadosamente, procurando no hacer ruido. Aún quedaba bastante carne y planeaba dar un par de bocados disimulados antes de que se despertasen los demás. Caminó un par de pasos hacia la carretilla de construcción donde estaban los restos del carroñero. El olor de la sangre seca y la carne cruda le hizo empezar a salivar.

Un segundo después, un estallido de sangre surgió de su cabeza. cayó al suelo, ni tan siquiera notó que le habían matado.



Sniper retiró la vista de la mirilla. Aprovechando que los feos se habían quedado dormidos al amanecer se había acercado unas docenas de metros durante los últimos minutos de oscuridad. En una carrera contrarreloj contra el alba quiso llegar al campamento de los mutantes antes de que se levantaran, pero uno de los engendros se había despertado de improvisto así que asumió una nueva posición de tiro y le había abatido disparándole en la cabeza, justo en una extraña masa de carne tentaculada que cubría toda la parte trasera del cráneo del ser.

Se colgó el rifle al hombro y caminó lentamente hacia el resto de feos, que dormían directamente sobre el suelo. Eran cuatro, todos ellos embadurnados en al sangre de su víctima. Preparó su hacha y los decapitó uno a uno sin más ceremonia. La culpa por no haber podido salvar al tipo ayer se mitigó algo con la venganza, pero seguía sin sentirse bien. Al principio pensaba que con el tiempo la sociedad se recuperaría, pero hacía ya 10 años del Pánico y las cosas sólo habían ido a peor, aparecían cada vez más mutantes e incluso la gente no afectada por el virus se había vuelto más miserable y violenta, dispuestas a matarse por los recursos del viejo mundo.





Apartó esos pensamientos de su mente, puesto que el pesimismo no le serviría en su misión. Debía ayudar a la comunidad. Un pequeño punto de luz en las tinieblas de esta era. Se forzó a si mismo a registrar los restos de los mutantes y el carroñero. Encontró una mochila, una escopeta rota y que tuvo que descartar y algo de munición para esta que si conservó. También encontró algo más útil. Un mapa con anotaciones, revisándolo pensó que podría servir para encontrar la zona de donde provenía el carroñero, así que lo guardó.

Escuchó un ruido, eran pasos acelerados que venía de su izquierda, alguien había estado oculto tras un montón de escombros todo este tiempo. Casi no consigue evitar que un feo que no había visto antes le agarrara, la criatura quedó a sus espalda y pudo sentir como le araña con sus zarpas. Se giró y le lanzó un puñetazo con todas sus fuerzas, derribando al ser. Antes de que el mutante pudiera levantarse le puso el pie en el pecho, cogió su hacha y lo levantó para acabar con la criatura.

Pero dudó, pese a las mutaciones, que la había convertido en un ser con garras, colmillos y ojos de serpiente, un engendro con escamas que siseaba y clavaba sus uñas en su bota militar, aquel feo era a todas luces una muchacha de no más de 20 años, seguramente una niña cuando empezó a cambiar. Como Kerrie había sido...

El dolor de las zarpas de la chica en su espinilla le devolvió al mundo. el hacha descendió y silenció los gritos de la mutante. Sniper se alejó rápido, esperando no encontrarse con más feos atraídos por el escándalo de la pelea. Encontró un punto fácilmente defendible y se sentó en el, hundiendo la cabeza entre las rodillas por unos minutos, sin poder quitarse los gritos de aquella desgraciada de la cabeza.

lunes, abril 20, 2009

Metahumanos (II)

Sentía como que hacía milenios que no montaba en coche. En el todoterreno de los dos operativos de la agencia, estaba incómodo. Incapaz de estirar las piernas o incorporarse del todo, estaba tenso y se notaba.

Sus dos acompañantes también estaban intranquilos y no podían ocultarlo. Incluso con el frío polar que penetraba incluso dentro del coche, estaban sudando. Eran los nervios, No podía culparles porque hacían bien en estar intranquilos y alertas, les tenía a su merced.

Se perdió en sus pensamientos, sabía donde le llevaban pese a que no habían intercambiado palabra alguna. Las horas pasaron hasta que comenzó a a ver las luces de la civilización de la que había renegado hace años. la ciudad de los motores estaba cada vez más cerca, Notaba la creciente tensión de los dos agentes, estaban cerca de su destino.


Pararon en un polígono industrial junto al lago, ya era de noche. Se bajó del vehículo, la puertas de un almacén se abrieron empujadas por dos trajeados que le miraban intentando aparentar dureza, pasó al interior mientras el vehículo arrancaba y se alejaba rápidamente del lugar.

Poco después de entrar, cerraron las puertas tras el, había luz pero estaba oscuro. Aunque eso para el no era ningún problema. Escuchó una voz enlatada a través de un sistema oculto de megafonía. Pese a la distorsión la reconoció enseguida. Estoy en la oficina del piso superior

Pie tras pie se dirigió hacia donde la voz le indicaba. Entro en la oficina y pudo verle, después de tantos años allí estaba. El hombre se dirigió a el despectivamente: Siéntate, tenemos que hablar.

Unicamente estoy aquí porque tus hombres me han dicho que Kali está actuando de nuevo, espero que nuestros amigos no estén planeando engañarme de nuevo contestó sin sentarse

Un segundo después, el hombre, un cincuentón enjuto y de mirada lupina ladró Te dimos mucho, nos debes cada latido de tu corazón, así que no te atrevas a acusarnos de nada!

No he venido aquí a escucharte como te quejas, dame la información y os limpiaré el culo una última vez. Contestó el gigante.

El hombre delgado puso encima de la mesa un dossier. Leelo bien, tiene que ser ella, está aquí en la ciudad y la está liando bien, creemos que...

El gigante agarró el dossier y se marchó sin más ceremonia, dejando al hombre delgado con las palabras en la boca. Mientras salía volvió a escuchar la voz del viejo agente por megafonía: Volk, tu equipo y los fondos para la misión están en la caja situada a derecha de la entrada.


Volk, un nombre que no era el suyo y que al escucharlo le traía malos recuerdos. Una convención más de los que habían buscado convertirle en un instrumento de su voluntad, la manera de no tener que llamarle por su nombre y tener que pensar que era tan humano como ellos.


Salió del almacén, dejando la caja a sus espaldas. Sin siquiera abrirla




jueves, abril 16, 2009

Rock and roll is undead (I)

Su mente volaba en un paraíso de cristal construido con paneles de coca y speed, mientras su cuerpo se balanceaba furiosamente sobre una hermosa grupie que acababa de conocer en una fiesta.

Hacía un año que Euri había decidido que amaba más la felicidad que le proporcionaba una jeringuilla que la que podía obtener con el, tras su muerte se propuso estar limpio y lo había conseguido hasta hoy.

Aquel día, en la mesa de mezcla escuchó un viejo tema que había escrito para ella y que nunca salió en ningún disco. Llamó a su camello que casi da un salto de alegría y al resto de sus compañeros del grupo y preparó su ático en Manhattan para dar una fiesta.

Traed drogas y mujeres es lo único que dijo a los invitados. El mismo se gasto unos 20.000 dólares en esas mismas peticiones. Más o menos la calderilla que guardaba en la cómoda. Comenzaron a llegar los invitados, uno tras otro. Integrantes de la farándula, sicofantes y camellos de toda clase.

Estás de vuelta! Le dijo el batería de su grupo


Duró en la fiesta menos de una hora. Se acercó a una chica sin mucha ceremonia, un gótica fan de su primera etapa, antes del giro al harcdore que tanto éxito le había dado, se la llevo a la habitación y empezaron a follar sin llegar a intercambiar una palabra. Cuando terminó con ella se levantó y se la quedó mirando, sin duda un hermoso pedazo de carne pero poco más, observó el espejo donde las fotos de Euri aun estaba encajadas en el marco, tal y como estaba hace un año. Se sentó en la cama.

Sintió los brazos de la mujer sobre sus hombros rodeándole. Le besaba el cuello, pero ahora a el le daba asco, se desembarazó de ella y buscó entre las sábanas una botella de whisky de la que había estado bebiendo. Continuó dando tragos mientras contemplaba las fotos de Euri.

La mujer habló: La amabas mucho ¿No? Creía que todo era un montaje de las revistas...

Haría lo que fuera por recuperarla...

¿Lo harías? Dijo la mujer, pero Orph no le contestó ¿Viajarías al infierno a recuperarla?

No existe el infierno pero si lo hubiera, lo haría sin duda Respondió Orph

Por suerte ,dijo la mujer rebuscando en su bolso, es muy fácil viajar al infierno. Millones lo hacen a diario, salir es no obstante bastante más difícil.
Orph escuchó un sonido, una especie de chasquido y se giró hacia la mujer, que empuñaba una pistola.

Bang!

Y todo se volvió negro.

Despertó en el suelo de su habitación, extrañamente libre de resaca. Asustado se papó el cuerpo y no vio ninguna herida. Tampoco encontró rastro alguno de la mujer. Abrió las puertas de la habitación y casi se cae al suelo. Ya no estaba en su apartamento, frente a el se extendía una llanura de piedra y arena chamuscada, rodeada de formas y espacios imposibles. hacía calor, mucho calor. Y a pocos metros de el, un enorme perro de tres cabezas, cuya cola era una serpiente le miraba directamente a los ojos.

miércoles, abril 15, 2009

Francotirador (I)


Sniper odiaba aventurarse en las ruinas de la ciudad, era deprimente. Mirase en la dirección que mirase tan solo podía ver ejemplos de la estupidez humana, pero en su comunidad era el único inmune al virus, así que estaba obligado, ultimamente estaban teniendo problemas con los suministros de antibióticos.

Tenía las herramientas adecuadas para su trabajo: Un viejo Aaw con munición de sobra más silenciador y un hacha de mano, comida y agua para varios días, equipo de escalada y mirillas para el fusil con visor IR y filtro estelar, así como un mapa de la zona, algo obsoleto debido a los edificios derrumbados, pero suficiente para navegar eficazmente el desastre en que la urbe se había convertido. También tenía una radio para comunicarse con su equipo de apoyo pero una vez pasase la entrada de la calle lárga estaría a merced de los peligros de las ruinas, sus amigos no podrían entrar para ayudarle. Entendía y aceptaba ese riesgo, lo cual no significaba que no estuviese asustado.

Tras varios años después de El Pánico, las farmacias más cercanas a las afueras habían sido saqueadas ya. La única opción era el interior de la ciudad, donde esperaba encontrar lo que necesitaba. Aunque era consciente de que podía no quedar nada o acabar muerto, la razón por la que nadie solía aventurarse al centro de la ciudad era que estaba a rebosar de feos.

Una hora después de pasar el punto sin retorno, escaló una montaña de escombros para subirse a la azotea de un edifcio bajo, Se propuso usarlo como un punto elevado de observación y para pasar la noche de manera más segura que en el suelo. Sacó el fusil y usó su mirilla para otear la zona en busca de peligros.




Estaba oscureciendo y eso le permitió distinguir el brillo de una fogata. Siluetas grotescas entrecortadas danzaban a su alrededor. No le cabía duda alguna de que era un grupo de feos. Pudo atisbar como estaban dándose un festín, probablemente algún desgraciado de los campamentos de carroñeros que se ganaban la vida saqueando la ciudad y revendiendo tuberías, vajillas, partes de motor...Un tipo que había sido demasiado lento o desafortunado.

Siguió mirando pese a que se le revolvían las tripas, estaban al alcance de su rifle y pese a la oscuridad, la velocidad del viento era casi cero y las figuras estaban casi todas de espaldas a la luz de la hoguera. Estaba seguro de que podría tumbar a dos o incluso a tres sin que pudieran localizarle gracias a su silenciador y a la creciente oscuridad.
Pero eso no iba a salvar ya a aquel pobre diablo, además, los feos se dispersarían y pondrían en guardia a todos los bastardos de su clase en kilómetros a la redonda. Guardó los prismáticos, se tapo con una manta gris de camuflaje en ciudad e intentó dormir.

Mucha gente confiaba en el, aunque sus posibilidades fuesen mínimas. No podía tirar por la borda la misión.

martes, abril 14, 2009

Metahumanos (I)

Dos tipos caminaban por el bosque, en pleno invierno. Iban bien protegidos de los elementos, pero su paso dificultoso les delataba como urbanitas poco habituados a esos caminos. Habían entrado hace unos pocos días en la espesura, desoyendo los consejos de su informante.

Aquel viejo arrugado había aceptado su dinero, pero acompaño su sonrisa avariciosa con una frase amenazadora: Hay dioses caminado entre los hombres, es mejor no molestarles.-

Ninguno de los dos estaba siquiera seguro de que aquello no era más que otra pista falsa, pero no tenían otra mejor y el tiempo marcado por sus superiores se acababa, tenían que encontrarlo.

El hombre bajito maldijó a pleno pulmón: Mierda de bosque, nisiquiera puede entrarse con el todoterreno! Por Dios que si no están aqui me cargo al viejo, te lo juro.

Su compañero asintió sin decir nada, aunque su cara era de frustración. Según las indicaciones y su GPS deberían haber encontrado a su objetivo hace tiempo, ya habían encontrado todos los hitos del camino que les señaló el anciano.
La idea de regresar con las manos vacias no era sin embargo muy alentadora, se arriesgaban a perder su empleo o incluso a que les quemaran.

Acamparon al caer la noche, mientras montaban la tienda, les pareció escuchar un sonido rítmico, seco y acompasado. Decidieron arriesgarse a investigar a pesar de que el frío desaconsejaba adentrarse aún más en el bosque, Caminaron en busca de la fuente de aquel ruido y tras varios mitos le encontraron.

Con el torso descubierto pese a que la temperatura podía rondar los diez grados bajo cero. El hombre estaba cortando un árbol con un hacha. A pocos metros había una cabaña rústica, que aprecía construida con los materiales de la zona. El hombre correspondía a la descripción que estaban buscando, se acercaron a el sin hacer esfuerzo alguno por ocultarse, tenían la inquietante sensación de que aquel gigante les había detectado mucho antes de que ellos lo hubiesen hecho, como si conscientemente hubiese hecho ruido para llamar su atención.
Los perros vienen en busca del lobo...Exclamó el hombre sin darse la vuelta ni dejar de trabajar, Pese a la penumbra no erraba ningún golpe.

El hombre alto tomó la palabra titubeante Señor, somos conscientes de que usted ha estado evitando a la agencia desde hace tiempo, pero tenemos información que quizás le interese.

Hace tiempo que he terminado con el mundo de los hombres.Murmuró el gigante

Se trata de Kali señor, está en activo de nuevo, añadió el hombre bajito.

El gigante se giró, con sus ojos reflejando negros pozos de tristeza y rabia, arrojó el hacha al suelo y entró en su cabaña, dejó la puerta abierta. Tras unos minutos salió de nuevo, llevando algo más de ropa, aún demasiado escasa para el clima.
Vámonos y si me habeis mentido, será mejor que seais buenos escondiéndoos.




domingo, abril 12, 2009

El Bombardero marrón

26 de octubre de 1951

Joe está agotado, al borde de la derrota. Ya apenas puede levantar los brazos. El hombrecito blanco que tiene enfrente le está llevando contra las cuerdas. No quería estar alli, hacía dos años que se había retirado. De no necesitar la pasta, no se hubiese vuelto a subir al ring. Estaba más calvo, más gordo y era más lento que su rival. Esto no podía acabar bien para Joe.

Además, aunque le hacía falta ese combate, en realidad no necesitaba ganarlo, pues se llevaría bastante dinero incluso si terminaba besando la la lona. Era su orgullo de campeón lo que le impulsaba a seguir resistiendo a la bestia que tenía enfrente, una furia, un toro salvaje llamado Rocky Marciano. Poco después de empezar el combate Joe se dió cuenta de que era imposible prevalecer, pero su rabia le impulsaba a seguir peleando.

Una furia contra su el público, dirigida a su país, que después de todos los servicios que le había prestado, le acusó de evasión de impuestos, dejándole al borde de la ruina y forzándole a este último duelo al que nunca quiso ir.

Finalmente caé, el primero en ir a consolarle es su rival, tan reticiente como el al enfrentamiento. Para Rocky había sido impensable abatir asi a su héroe, una leyenda viva al que le unían tantas cosas que el color de la piel era pura y simplemente irrelevante.





22 de julio de 1938

Max no puede casi ni respirar, En apenas 144 segundos ha recibido el mayor ciclón de golpes de su vida. Se siente como si le hubiese atropellado un cambión. pero no es un camión lo que le ha pasado por encima, si no el Bombardero Marrón. Mientras intenta ponerse en pie apoyándose en las cuerdas del cuadrilátero, se debate entre la incredulidad y el estupor. Hace apenas dos años derribó a ese mismo hombre que ahora recibe el elogio de las masas. Ese titán negro que levanta los brazos contra el fue abucheado por la misma multitud en su anterior combate. ¿Por que la masa lo vitorea? ¿Porqué no acunan al dolorido Max? ¿Porqué ha perdido su favor?
América ama a los ganadores y no tiene piedad con el perdedor, piensa.

No es hasta mucho tiempo después, pasados los horrores de la gran guerra, que Max se da cuenta de una cosa. En su primer combate, pese a ser extranjero. Max representaba a la raza blanca y Joe a la negra, Cuando ganó a aquel joven de los ghettos de Detroit Max se había convertido en la gran esperanza blanca profetizada por mil cronistas deportivos. El übersmensch ario capaz de abatir a los dioses africanos que estaban dominando el boxeo profesional.
Pero en su segundo combate, el día de su derrota, Max representaba el horror nazi y Joe, era un chico de Detroit, patriota, demócrata y dispuesto a partirse la cara por la libertad. Era imposible no amarle a el, por muy negro que fuese.

12 de abril de 1981

Sabe que va a morir, hay docenas de tubos enganchados a su cuerpo envejecido prematuramente, curtido y a la vez desgastado por largas horas de gimnasio y los golpes de sus rivales. Hace meses que ni tan siquiera puede andar. Joe recuerda en su agonía los mil y un servicios que prestó a su país. Rememora como prestó su imagen y ejemplo alistándose en el ejército en lo más alto de su carrera.

Joe se convirtió en un negro bueno, un Tío Tom. Le gustaba pensar que había tendido puentes para las futuras generaciones, pero despreciaba el servilismo al que se había visto avocado. Máxime cuando la respuesta de su gobierno fué la que fué.

Cuando su vida se apagó, el último recuerdo que evocó fué el de si mismo desfilando al ritmo que le marcaba un sargento blanco, un jodido cracker de Illinois.

21 de abril de 1981

Max cuelga el teléfono, recibe la noticia de que su viejo rival y amigo Joe descansa finalmente en el cementerio de Arlington. Se sirve un brandy en su oficina, la vida le ha tratado bien. Ironicamente, pese a haber servido en la Luftwaffe, Los americanos le recuerdan con cierto cariño, Max acaba convertido en uno de los representantes de cocacola en su país. hace una fortuna y acaba entablando amistad con su anterior rival, al que incluso ayuda economicamente.

De hecho, el es quien ha pagado su funeral. Todo por evitar que otro conocido de Joe lo hiciera, Max no podía permitir que un delicuente pagase el descanso eterno de aquel coloso. Haber sido amigo de Joe era para Max un gran orgullo, casi tanto como las vidas que salvó de los nazis durante la guerra.

sábado, marzo 07, 2009

Humor negro

Nuestro abuelos, que lucharon en la guerra civil se equivocaron. España no puede dividirse en roja y azul. Como decía Def Con Dos, España ahora y siempre es negra como el betún. Nombra cualquier pueblo de la piel de toro y seguro que en el se han tiroteado dos paisanos por un quítame de allí esas pajas.

¿Cúal es la razón para hacer un chiste de mal gusto o macabro? En mi opinión, se trata de una estrategia para eliminar tensión. Este es un mundo con potencial para ser muy malo y en ocasiones nos topamos con realidades que son difíciles de soportar. Una manera de seguir adelante sin hundirnos es esa, mediante la risa.

Y al español de a pie, este tipo de gracias se le da bien. Quizás sea por la cultura de derrotismo que parecemos arrastar desde hace décadas, una situación que parecía haber desaparecido con la bonanza económica de no hace mucho, pero que se ha reinstaurado con la llegada de la crisis.

Una prueba de esto son los innumerables chistes que se hicieron sobre Irene Villa, los atentados de las torres gemelas o sobre los represaliados durante la guerra y la posguerra. Somos un país de cabrones, pero chico, de algún modo hay que hacer soportable la vida. Cuando ocurre una desgracia así a veces empiezas a pensar que te puede tocar a ti. Lo más práctico es huir de ese pensamiento y la mejor manera, es riendo.

Vease por ejemplo el caso de Marta, que a estas alturas lo conoce toda España. Voy con dos amigos. Uno de ellos ha participado en las labores de búsqueda del cuerpo. Varias semanas muy duras buscando intensamente en barrizales, con la tensión de querer ayudar a unos padres que ya sólo desean poder enterrar a su hija.

Caminando por el puente de Tetuán, escuchamos la conversación de dos amigas, una de ellas dice: No soporto a esta tía, un día la mato.

Cuando ya estábamos un poco más lejos, mi amigo apuntilló: Como la acabe matando y se le ocurra tirarla a un río, la mato yo a ella.

En ese momento, los tres nos empezamos a reir y por un momento nos olvidamos que este es un mundo en el cual, alguien es capaz de matar a una niña solo porque es un imbécil prepotente, incapaz de asumir un rechazo.


Un saludo.



viernes, marzo 06, 2009

¿No os cansais nunca de equivocaros?

Yo, no

Porque cada semana alguien me demuestra que estaba equivocado en algo en lo que creía profundamente tener razón y sigo igual de cabezota.

Hoy los compañeros del curso nos hemos presentado los unos a los otros... Dos veces, una por cada profesor que hemos tenido. Da igual la redundancia, Porque en verdad nos hemos divertido.
Una de las ocasiones, hemos hecho un juego en el cual le contábamos detalles de nuestra vida a un compi y este luego se lo contaba a la clase. Yo he dicho que me gustaba escribir, cosa que es cierta aunque sea un poco irregular con la calidad.

Después, en el descanso, la profesora (No nos deja llamarle profesora, pero aqui tampoco voy a poner su nombre, que la gente de internet sois todos muy peligrosos) me ha dicho Tenemos a un escritor en clase ¿No?

Pues bueno, he tenido que responder la pura verdad, que me gusta escribir, pero eso de escritor...No, no, tengo un blog...Como todo el mundo Dije

Y una compañera contestó que ella no tenía ninguno y me pareció escuchar a otra que ella tampoco.

Otra semana, otra teoría desmentida.

Un saludo!