
Nuestros queridos medios de comunicación nos informan desde hace unos días que el precio del pan, los huevos y la leche podrían subir hasta un 60% en los próximos meses. Es para andar con la mosca detrás de la oreja, no hace falta que yo señale que se trata de tres elementos fundamentales para el típico consumidor español (e incluso para los no tan típicos).
Parece ser que existen dos razones para esto. Empecemos por la que nos hemos buscado nosotros mismos, la invasión de los campos de Castilla por parte del topillo común, un roedor oriundo de la zona norte del país, que en los últimos años se a extendido a toda la meseta central. La razón, muy simple. la agricultura a transformado los terrenos baldíos que separaban Castilla de la cornisa norte en zonas de regadío, facilitando la llegada de estos animales.
Una vez esta plaga consiguió dar el salto geográfico, supuestamente allá por el 2003, la suerte ya estaba más echada que cuando César cruzó el Rubicón. En su nuevo hábitat, una zona deforestada y empleada para monocultivos, ninguno de los predadores tradicionales del topillo (aves rapaces, zorros, jinetas) estaba presente en un número suficiente.
La poblaciones de estos roedores siguen un patrón cíclico, sufriendo un crecimiento exponencial cada cuatro o cinco años, libres de depredadores y contando con hectáreas y hectáreas de terreno dedicadas al cultivo de plantas comestibles, este incremento de población a superado a cualquier otro nunca ocurrido. Tan grave es el problema que los más de 700.000 topillos muertos hasta ahora en trampas y acequías o mediante la destrucción de sus madrigueras, no han conseguido que termine la plaga.
Conclusión, a menos cereales más caros. Oferta y demanda, punto pelota.
Sin embargo, estas bestezuelas no son la única causa de la subida de los precios en alimentos tan básicos. La fabricación de biodiesel, para el cual se emplean principalmente cereales, está provocando que muchos agricultores prefieran vender su producción a las empresas que fabrican este combustible. La ONU ya advirtió sobre el preligro de los biocombustibles para las economías de los países en vías de desarrollo, haciendo mención especial del aumento de precio de los productos alimenticios básicos.
La razón es más simple que el funcionamiento del botijo. El trigo llega a encarecerse hasta un 500% desde que el agricultor lo vende a un mayorista y este a nosotros. Es lógico que el productor se sienta estafado y desee obtener un mejor precio por su producto. Se lo vende a una compañía que fabrique biodiesel y listo.
En cualquier caso, tenemos unos agricultores que no nos merecemos...y no lo digo para darles crema, a lo que me refiero es que no somos tan cabrones como para merecérnoslos. En vez de presionar para que bajen los precios, evitar el enriquecimiento de unos pocos y la subida de la inflacción (que ellos también van a sufrir, que no se enteran), nuestros trabajadores del agro se dedican a especular con algo crucial para todo el mundo, la comida.
Otro punto clave es el asunto de la leche. En los últimos 15 años, España ha sido multada en al menos 3 ocasiones por la Unión Europea, debido a su elevada producción de leche, que amenazaba los precios establecidos en otros paises. Ahora resulta que nos falta materia prima...¿Es sólo por falta de pienso para las vacas o es más bien especulación para una subida de precios? Cada uno que extraiga su conclusión.
En fin, todo esto em recuerda al conflicto Español-Canadiense por el fletán, un pescado del que el aspañolito medio no sabía ni el nombre y que nos comíamos como lenguado, siendo además los quintos consumidores mundiales de esta especie. Los empresarios nos lo colaban, con la ayuda del gobierno, igual que los agricultores nos la están colando ahora, con ayuda del gobierno, repsol y los topillos.
Un saludo, todo está lleno de amor.
Imagen: Topillo Topez Senior preguntado sobre la subida de la leche
Audio: "The Real Great Britain" Asian Dub Foundation